Desnudos públicos, púbicos (quizás impúdicos)

Sea la ‘Encuerada de Avándaro’ o los desnudos de Frida, existe un común denominador en la manera en que la psique colectiva mexicana se relaciona con la piel expuesta. Vulnerable, es más cercana al dolor que al placer.

Pero qué se puede abundar sobre los estigmas de nuestro espíritu nacional que Octavio Paz no haya tocado antes… Pinche Malinche.

Sirva la siguiente sarta de ejemplos para contrastar distintas intensidades entre el nudismo y la cultura pop internacional:

  • Make the Girl Dance “Baby Baby Baby”

Tres modelos convierten una calle de Paris en un catwalk al aire libre; ‘El Traje nuevo de la Emperatriz’ es la mode du jour y el French Touch reina de nuevo en el dancefloor, gracias al zurcido invisible de este video viral.

  • Matt & Kim “Lessons Learned”

Mismo acto situacionista que el video anterior, con el cambio de locación a Times Square. Matt y Kim bajan de una camioneta para unirse al caudal humano; sin importar el invierno neoyorquino, Matt y Kim se despojan de varias capas de ropa (pasando por un breve guiño de publicidad BTW a American Apparel), hasta mostrar sus penurias. El shock entre los paseantes y la intervención policiaca aportan un toque de transgresión a la moral estadounidense. En una entrevista para Pitchfork, Kim dice que aún tiene moretones.

Al observar la natural coreografía de ambos planos-secuencia, se pone en tela de juicio la veracidad de los sucesos: cuántos de los personajes que aparecen sólo pasan por ahí y cuántos son cómplices del rodaje.

Un vaquero en calzones, en el mismo Times Square. ¿Porqué no se le ocurrió a Philip Morris? Burdo y chovinista, este busker se gana sus dólares armado como un buen trabajador norteamericano: un sombrero, unas botas, una guitarra, una trusa blanca y muchas nociones de cómo explotar su trasero, mediante la auto-promoción.

  • The BPA “Toejam”

El humor sigue siendo la constante en los videos de Norman Cook (Fatboy Slim). Para su proyecto de The Brighton Port Authority, se remite a la era dorada del cine porno en los 70, para escenificar una orgía donde la coreografía ocurre a partir de barras de censura.

  • Naked Protest

El festival de Glastonbury en Inglaterra se ha hecho famoso por tolerar a los naked protesters, bajo un concepto intelectual (y corporal) que plantea un regreso primigenio al estado natural de la humanidad, para liberarse no sólo de la imposición del ropaje y la culpa implícita en el pudor. Las consignas son tan variadas como “El desnudo es un simple estatuto humano que simultáneamente invoca una complejidad de factores”; “las ropas no hacen al hombre o la mujer”; “ofenderse por la apariencia visual de otra persona es un prejuicio cercano al racismo.”

De regreso al México contemporáneo, la vida imita al arte y viceversa. Hasta su retiro en diciembre del 2008, las manifestaciones a calzón quitado de ‘Los 400 pueblos’ se habían integrado al paisaje del Monumento a la Madre, en una instalación que Diego Rivera habría envidiado: ‘La Raza de bronce’ se manifiesta sin otro recurso más que su piel, ya que la dignidad de estos campesinos, claman, fue violada hace tiempo por el gobierno.

De igual manera, los Bicitekas han rondado las calles “en pelotas”, con la urgencia activista de reclamar el espacio público ocupado por los adeptos a la autocracia.

Boca abajo y sin ropa, los internos del Reclusorio Sur en la Ciudad de México son custodiados por perros y por elementos del grupo táctico Tiburón, con el fin de sofocar el amotinamiento. Los diarios del miércoles 20 de mayo del 2009, amanecen con una imagen que podría haber sido orquestada por Spencer Tunick, si el artista hubiese decidido hacer una pieza en señal de protesta por las condiciones de las cárceles en México. El piso del Zócalo, de cualquier modo, no lucía nada cómodo.

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