Plantillas de Pop.


“Following the crowd / It’s their game
Everything depends / On which name

Everywhere you go / Lights flash / All you got to have
Is the cash / While you think you’re able / It’s got to have a label.”


“Designer music” Lipps, Inc.

Pocas veces había sido tan evidente. Basta tomar los álbumes Best Damn Thing de Avril Lavigne y el B’Day edición deluxe de Beyoncé, y poner las portadas lado a lado para un balance comparativo. Pronto, dos artistas distantes entre sí, quedan hermanadas por una equidad simétrica irrefutable:

Muñequitas para vestir. En la parte derecha del cover art, ambas protagonistas posan en un medium-shot que deja ver la ropa y los artículos asociados a su estilo de vida. Avril usa un vestido de lunares en blanco y negro, el cabello decolorado en rosa, mucho delineador y joyas que varían entre lo infantil, punketto y lo conseguido en el mercado de pulgas. La “Sk8er Girl”, posa contra una pared.

En la otra mano, Beyoncé luce una blusa top afrancesada, unos aretes de argolla y el cabello teñido en rubio. La ex Destiny Child, posa en un exterior soleado y sureño. La correspondencia continúa al notar en la parte superior izquierda del álbum la pleca que a la misma altura informa del nombre de cada artista y el título del álbum, con la única variante de las tipografías y símbolos: Lavigne, un corazoncito con calaveritas y estrellas rosas a modo de esténcil. La Knowles, letras heráldicas y holanes de plumas.

Paralelo a esto, ambas contraportadas muestran los nombres de las canciones en igual ubicación, flanqueadas por los rostros en close-up, ambas miran con la cabeza levantada al horizonte, hacia la misma dirección aspiracional. Más evidencias, al encontrar que en el librillo, hay mismo número de hojas, y en la parte central, ambas posan a dos páginas, a su modo políticamente correcto, como centerfolds para los respectivos talleres mecánicos de sus demográficos.

Es admirable el modo en que las disqueras mayores han perdido terreno durante las “guerras clónicas” de la piratería y el peer to peer. Sin embargo, aquella ridícula visualización de las mega-corporativas como robots enormes y torpes, – fusiones de cacharros antiguos de sellos en quiebra, unificados bajo grandes poderes -, entra en juego cuando la gran máquina dirige su rayo láser de un modo quirúrgico a su objetivo; cada vez apunta a menos proyectos, pero concentra sus esfuerzos para obtener más. Con la experiencia de varias décadas acumuladas, se ha refinado el método: aquellos artistas considerados como rentables, reciben un tratamiento a prueba de errores donde no sólo la imagen del artista o el formato de su álbum están perfectamente trazados con moldes y bisturís: la estrategia para ganar territorios demuestra una cualidad modular y económica de “dominio global”:

Y así, de un modo esquemático e infalible, SonyBMG ha hecho sus movimientos correctamente: En un duelo de minorías norteamericanas, Shakira y Beyoncé se mimetizan una en otra, en aspecto visual y expresivo para el video de “Beautiful Liar”. Bajo la máxima de “Mi Casa es tu casa”, la colombiana invita a la afroamericana a popularizarse en latinoamérica y viceversa. Mientras, las armonías de cumbia arabesca, aseguran su potencial como armas de destrucción masiva, para los charts de medio oriente y cualquier lugar del planeta donde exista una favela.

En otro frente, la veinteañera canadiense rejuvenece una generación al adoptar los códigos semi-emo donde Tim Burton, Emily The Strange y las tiendas Hot Topic (en México, Monster) dictan el canon pasivo-agresivo de las adolescentes; y con unas horas de estudio, una academia de aspirantes a traductor en la ONU, y la plataforma de Internet, domina varias regiones del planeta. A ritmo de los Ramones meets “My Boy Lollipop”, su universal tema de expropiación noviera “Girlfriend”, fue diseñado para que, de una manera modular, las frases: “Odio a tu novia / necesitas una nueva / sabes que me gustas / no es ningún secreto” fueran insertadas en las plantillas del coro, al ser cantadas en mandarín, cantonés, japonés, alemán, italiano, francés, portugués y español. Faltó el hebreo, (lo árabe e hindú le pertenece a las mulatas).

A 30 años del comienzo en la saga de Star Wars, conviene citar al Maestro Yoda (Episodio II):

Yoda: Blind we are, if creation of this clone army we could not see.
Mace Windu: I think it is time we inform the senate that our ability to use the force has diminished.
Yoda: Only the Dark Lord of the Sith knows of our weakness. If informed the senate is, multiply our adversaries will.

 

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